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Citas:
"Dejar hablar no es un
simple gesto de permisividad, es
un acto de reconocimiento."
"Alguien con quien hablar no e
cualquiera al que decirle lo que
nos ocurre."
"Una y otra vez nos alienta no
solo la necesidad de hablar,
sino la voluntad de decir, de
decirnos. Y sostenida por un
deseo, el de ver si somos
capaces de ser otros que quienes
somos. Y los días y las horas
resultan fatigosos en un mundo
tantas veces insensible y poco
acogedor, en definitiva tantas
veces injusto."
"Hay mucha tristeza y soledad. Y
reconocerlo no es expresión de
fatuidad o de debilidad, sino
asunción de nuestra fragilidad
constitutiva. Y no por dejar de
reconocerlo o por silenciarlo
deja de ocurrir. Hemos decidido
callar sobre ello, reduciendo el
alcance de la palabra afectiva a
ámbitos de intimidad."
"En un tiempo difícil, la
palabra no acerca al otro, nos
relaciona, nos vincula y muestra
en ocasiones la distancia
irreductible."
"No siempre es verdad que
deseemos ser escuchados. Porque
escuchar es en todo caso
responder, aunque sea con el
silencio. En ocasiones, solo
queremos ser oídos."
"No es cuestión de alguien a
quien hablar, sino de alguien
con quien hablar. Es un regalo
de la vida encontrarse con quien
poder hacerlo. El desafío de la
palabra del otro, incluso su
impugnación, pueden resultar la
mejor de las acogidas. La
condición indispensable es el
afecto, por muy esporádico que
resulte."
"De encontrar la ocasión, la
confidencia es desnudar el alma
hasta escucharse decir lo que
quizá ni siquiera uno mismo
llegó a pensar nunca y mostrar
la soledad de la palabra única.
Es recibir la hospitalidad de
otra alma tiritando su propia
suerte. Buscamos las palabras
del otro, las que solo a su lado
brotan. Y si hace falta resultar
supuestamente ridículo, o
llorar, o mostrarse
inconsistente... nada de eso es
inadecuado, sino que cobra
plenitud."
"Nunca olvidaremos a alguien con
quien hemos reído. Al reír
juntos, nos decimos algo."
"La risa es una forma de
acercamiento, de caricia de lo
incorporal de cada alguien. Si
no es un alivio, sí procura
bienestar."
"Se ríe con el alma. Añoramos
encontrar aquellos con quienes
reír."
"Puede parecer poco, pero a
veces necesitamos sencillamente
oír la voz de alguien concreto.
Su voz nos serena o, quizá, nos
provoca a ser. Es como si al
llegar viniera vida. No
recordamos siempre tanto lo que
dijo cuanto la mano de su voz
que tocaba nuestra alma."
"Quienes viven sin placer son
peligrosos. Sin él, no solo es
amarga la vida, es que deja de
serlo. Amar es también desear el
placer del otro, buscarlo, crear
las condiciones para que se
procure."
"El placer, aunque puede
habitarse en soledad, no existe
por separado, es siempre de
alguien y con otro, aunque ese
otro sea uno mismo, es un modo
de relación."
"Quienes carecen de placer
resultan resentidos y tienen una
irrefrenable tendencia a
considerar a quienes lo sienten
superficiales y frívolos, pero
su ausencia de placer es falta
de esa alegría que es el enigma
de la búsqueda."
"El beso dice a su modo y ofrece
en silencio la palabra que se
da, la palabra que acaricia la
piel y discurre tierna y
apasionadamente por el cuello y
el pecho entrelazando, como
Cicerón nos pide, el corazón y
la lengua."
"Necesitamos ese beso-palabra
que nos viene de la boca de
alguien, que se nos ofrece
directa y claramente, que se
pronuncia por él o ella en
nuestra boca, como si dijera su
palabra en nosotros, siendo
propiamente la más nuestra, como
ninguna."
"La ternura es sensibilidad es
una forma de pasión que no
escatima la determinación, que
elude toda violencia, que es
aproximación, cercanía, que
acaricia sin necesidad de
poseer. Es radicalmente
compatible con la firmeza,
incluso con la contundencia. Es
una forma de vivir, una relación
que no busca adueñarse o
apropiarse de alguien, pero que
cautiva. Más bien desea una
cuidada y sosegada complicidad,
una implicación, participación y
búsqueda comunes. La ternura
conlleva un demorarse, un saber
detenerse en algo con alguien y
no tener los afectos y ser capaz
de sentir el compás de sus
latidos singulares."
"Encontrar ternura en momentos
decisivos de la vida puede no
solo aliviar sino dar sentido a
una situación."
"La ternura acaricia, en efecto,
pero también abraza. Toca como
toca una palabra, un
pensamiento, un deseo."
"En cierto sentido, siempre
estamos de despedida. Incluso en
el momento de conocernos bien
sabemos que, tarde o temprano,
nos separaremos, quizá sin
palabra alguna. Por eso, la
generosidad que exige el amor es
la de asumir que no cabe
retención, que no nos tendremos
jamás."
"El corte se presenta en toda su
crudeza. No hay nada que hacer,
salvo aprender a vivir en esa
carencia que abre la vida y la
marca, definiendo los tiempos
irremisiblemente en un antes y
un después."
"Querer a alguien es saber que
puede perdérsele, que se habrá
de perder. La muerte exige
comprender que hemos de vivir
sin los que más nos faltan, los
que con su ausencia dan otra
dimensión a nuestra presencia.
Son los que se nos han ido pero
están ya siempre
constituyéndonos."
"No solo nos faltan quienes no
están ya sino también quienes no
están todavía. Podemos echar de
menos a quienes no conocemos ni
probablemente conoceremos en
tanto que restan por venir.
Aunque quizá estemos a tiempo.
Tal vez lleguen encontrándonos
vivo."
"El modo de acariciar firma el
modo de ser. No se trata de
imprimir en el otro nuestra
huella dactilar, sino de que
deslicemos las yemas de los
dedos. Solo así tocaremos lo
intocable."
"Los arañazos no son exactamente
las cicatrices. No siempre dejan
marcas en el cuerpo, aunque
labran surcos en la memoria,
muescas en el alma."
"No solo es lo que se nos niega.
En ocasiones, es lo que no nos
permitimos. Y ni siquiera es que
no nos lo podamos conceder. A
veces es falta de decisión, pero
no siempre."
"La mirada desviada, la carta no
escrita, la llamada no recibida,
la mano retirada, la ocasión
perdida, el abrazo baldío...,
corren en líneas paralelas
arando como escritura los
trazos."
"Los avatares cotidianos dejan
en nuestra alma un temblor sin
alivio, una incisión de lo que
abandonamos, de lo que nos
abandona, de lo que no volverá y
se ha quedado marcándonos y así
retorna una y otra vez."
"Los rasguños no acaban con
nosotros, pero nos hacen quizá
penar."
"Somos aquello hacia lo que
vamos, lo que perseguimos,
aquello por lo que luchamos, y
sentir el calor del corazón, un
cierto insomnio del deseo,
alienta y promueve nuestra
acción."
"La amistad es la pasión de las
pasiones, la que vertebra y
abriga de modo habitable un
conjunto de sentimientos,
emociones y acciones de forma
razonable."
"El erotismo es la capacidad de
dar incluso aquello de lo que
uno carece."
"La soledad es también la
ausencia del otro. Y si uno se
descuida, la ausencia de uno
mismo."
"A veces buscamos la soledad de
un cierto retiro, de una
determinada distancia, de un
alejamiento de tantas y tantas
actividades, que más bien
consumen la vida o producen
nuevos desgarramientos. Ese
silencio es un requisito
indispensable del equilibrio,
pero es un silencio buscado."
"Solo quienes están y se sienten
solitarios pueden algún día
encontrarse."
"El afecto, el amor, la amistad
no eliminan la soledad, la hacen
soportable. Sentirse acompañado
en ella es un regalo de la vida.
Es la soledad sin vida, sin
acompañamiento, la que produce
deterioro y una tristeza y un
aburrimiento sustanciales."
"Somos en soledad, pero podemos
vivirla fecundamente con los
demás."
"En la oscuridad es complicado
olvidar. Todo ofrece otra
densidad, otra intensidad."
"Lo duro no es el insomnio, lo
tremendo es la lucidez."
"No poder dormir es no poder
vivir. Pero hay algo peor. Si no
dormimos, no podemos soñar, no
podemos despertar."
"No resulta fácil asumir las
debilidades, los errores, las
cobardías de la vida cotidiana."
"Es descorazonador estar con
alguien sin posibilidad de
crecer juntos."
"La soledad puede resultar
fructífera; el aislamiento, en
ningún caso."
"Tanto madrugar para no
amanecer."
"En las llamadas apariencias
también aparece lo que uno es,
lo que desea, lo que juega, lo
que viene a ser."
"En ocasiones, decimos o
lamentamos o pedimos de corazón.
Así, no solo subrayamos una
insistencia, llevamos algo
prácticamente al límite de sus
posibilidades, y de las
nuestras. Y damos del todo las
palabras y nos damos del todo en
ellas. Si es de corazón, no es
algo fingido o solo aparente, si
es de corazón, no es casual o
coyuntural, si es de corazón, es
tan verdadero que de hecho
constituye una donación. Es una
entrega, no una atolondrada o
cursi claudicación."
"Al decir de corazón, corremos
la suerte de lo dicho y en ello
nos jugamos lo que somos,
incluso quiénes somos."
"Cuando duele el alma, los ojos
no destellan necesariamente
tristeza. En ocasiones, miran
con más vehemencia, como
deseando materializar un objeto,
una causa, un problema, algo que
afrontar, como deseando
comprender. Es la entrada
intensa del vacío, de otra forma
de soledad. Es como si
hubiéramos extraviado algo que
quizá nunca poseímos, como si,
abandonados, nos halláramos
perdidos y solo así, perdidos,
nos encontráramos a nosotros
mismos y, más aún, pudiéramos
reconocer que no cabe la fuga.
Necesitamos un abrazo terapeuta,
una palabra medicamento, una
alegría. El alma dice y escucha.
Y, en efecto, espera, tantas
veces dolorida."
"Ser valeroso es el arrojo, la
implicación, la decisión.
Necesitamos seres con coraje
personal, con coraje público. Y
empieza porque seamos capaces de
cuestionarnos a nosotros mismos.
Para lograrlo, se requiere
entereza, que es literalmente la
misma palabra que integridad."
"La valentía radica, no en la
precipitación, ni en la
insensata actividad, sino en la
capacidad de reconocer y
afrontar las propias
fragilidades, incluso
debilidades, nuestros límites y
limitaciones, de desafiarse a sí
mismo, y decir lo que uno desea,
busca y piensa, hacerlo valer,
hacerse valer, ser capaz de dar
valor, de participar en la
creación de otros modos de vida.
Pero solemos vivir rendidos,
entregados a lo que parece
habernos tocado en suerte,
amarrados a lo que tenemos. Y
ello nos produce tristeza, que
es un fruto de la precipitada
resignación."
"Lo más tremendo no suele ser la
envidia que alguien nos da, lo
más terrible es la envidia que
le tenemos. En la envidia que
nos da comprobar lo que le
sucede a otro hay algo de
deseable, de admirable, una
cierta voluntad de ponernos en
su situación."
"La envidia nos destruye, nos
paraliza, nos desalienta, nos
hace incapaces para el goce con
lo ajeno y nos impide la propia
dicha. Con ella, resultamos
siempre grises, con una amargura
que hiere sin cicatrizar jamás.
No es el deseo del mal ajeno, es
la imposibilidad de alegrarnos
con su bien. Nos entristece."
"Cada cual tiene sus propias
horas malas. Que también
constituyen para cada uno la
ocasión para valorar las demás."
"A veces, solo el placer y el
dolor, en todas sus modalidades,
nos despiertan junto a este
amigo entrañable tan nuestro que
somos nosotros."
"La atracción se desenvuelve por
caminos no siempre previsibles."
"Tocar y sentir el tiempo en uno
mismo, experimentar el rastro de
los acontecimientos y preservar
el aroma de lo que está aún por
vivir hace que el cuerpo sea
también el cuerpo por venir,
aquel hacia el que vamos,
aquello que perseguimos, que
deseamos, que soñamos. Solo si
queremos en nosotros lo vivido,
resultará atractivo lo que nos
espera."
"Con los años, el cuerpo puede
saber amar porque sabe dejarse
querer. No es el espejo el que
nos ofrece nuestra realidad, es
la mirada del deseo del otro. Y
esa pasión incorporada ofrece la
contundencia de lo inaudito, la
alegría de una risa y un placer
compartidos."
"Nada es más exigente que
encontrarse diariamente con que
uno ha de soportarse. Estamos
poblados de frustraciones y de
culpa. Y no exclusivamente por
las cosas hechas mal, sino por
tantas otras desatendidas, no
cumplidas, olvidadas,
descuidadas."
"El mayor de los pesares suele
obedecer a lo no hecho, por
indecisión, por torpeza, por
vagancia o, incluso
sencillamente, por esa dejadez
tan activa que nos impulsa a
vernos acunados por los
acontecimientos, adormilados por
lo que nos pasa."
"Cada día hemos de decidir
reconociendo que lo elegido,
siquiera en el modo de una
indiferencia, nos acompaña
siempre. Hemos de saber que
quizá lamentaremos no haber
estado a la altura de las
circunstancias, en definitiva no
haber sabido querer y, ni
siquiera, querernos."
"Abrazar nuestras carencias no
es cómodo. No hacerlo es
suicida."
"Quien no se quiere es
peligroso. Quien se gusta
demasiado también. Este es el
desafío: quererse sin, tal vez,
gustarse."
"La tristeza nos toma y nos
tiene sin dejarse decir por
palabra alguna, aunque las
impregna y habita. Su humedad,
apenas perceptible, está
compuesta de múltiples pérdidas
que anuncian la posibilidad
suprema de alguna fatalidad poco
espectacular. Es una
premonición, una anticipación,
la de una despedida definitiva.
Nos vamos, nos iremos."
"Defraudarse exige asumir con
sencillez que no siempre las
sorpresas son agradables."
"Perdonar al otro es complejo, y
no menos perdonarnos a nosotros
mismos. No atendemos a los
efectos de nuestras acciones, no
velamos por ellas, al amparo de
que son auténticas y sinceras."
"Un gran pacto de indiferencia
no ha de identificarse con el
respeto mutuo. En ocasiones, el
daño producido es incontrolable.
Y el que recibimos, también."
"Entre la variedad de formas de
lo que denominamos no perdonar
se encuentra el recrearnos en el
daño padecido y el alimentar un
cierto rencor."
"Pedir perdón no es solo
enunciarlo, es padecer nuestro
propio rayo que ha atravesado el
corazón de alguien hasta dañar
su vida y es luchar, dentro de
lo posible, por eludir ese mal."
"Es necesario escribir. No está
mal hacerlo a mano. En semejante
gesto va derramándose uno poco a
poco, dejándose, dándose."
"Ciertamente leer es reescribir
y escribir es leer un libro
nunca escrito."
"Diariamente, al atardecer me
escribo, y leo mi vivir, y me
digo con una audacia improbable.
Ahora comprendo qué quiere decir
"conmigo" y por qué. por eso, me
gusta estar "contigo".
"Las mentiras son muy
elocuentes. No tanto por lo que
desvían o fingen sino por lo que
desvelan y revelan. En cierto
modo, resultan delatoras y
transparentes."
"Cuando nos encontramos con
alguien que dice lo que hace y
piensa lo que dice, estamos no
solo ante alguien veraz, sino
concretamente con quien dice de
verdad."
"La mentira es fundamentalmente
un modo de vivir. A veces
comprensible, pero ni
aconsejable ni gozoso."
"Hablar es una forma de
escuchar. Al menos, si se trata
de decir. Si no escuchamos, no
decimos."
"Siempre ha sido interesante y
necesario ponerse en el lugar
del otro. Y no tanto saltando
desde nuestra posición a la
suya, cuanto haciendo que la
nuestra esté tejida y
constituida también por la
palabra ajena. Es cuestión de
decirle a él, pero, sobre todo,
de decir con él. Ello exige
tratar de comprender sus razones
y de no aferrarse simplemente a
lo que ha dicho."
"Abrazar su peripecia de vida,
sin avatares, venturas y
desventuras es la forma
primordial del escuchar. Cuando
esto sucede, no nos limitamos a
interesarnos por lo que cuesta,
sino por él, por ella."
"Escuchar es un modo supremo del
querer."
"Todo está habitado por
despedidas, por separaciones. Y
no solo porque nunca estamos
suficientemente cerca. Nos
vamos. Se van. Tal vez la
madurez se alcanza cuando se
comprende hasta qué punto no
podremos acampar en la vida con
todos cuantos nos son gratos."
"Los caminos más soportables
pasan por un desprecio de sí
mismo o de aquel o aquella de
quien nos despedimos o
separamos. Incluso el rencor
parecería el itinerario menos
complicado. Despreciar
facilitaría supuestamente todo."
"Renacer cada día no es nacer
cada vez."
"Solo sobre la propia vida cabe
alzar otra que tenga que ver con
uno. No sobre la vida de otro, o
de otra, y meno aún, contra él o
ella."
"Una alegría no lo es tanto si
no hay con quien alegrarse."
"Lo que más me gusta es el árbol
que habla, es el único que da
fruto doble. En él se puede
distinguir entre el silencio y
el mutismo. Porque un hombre con
el corazón henchido de mutismo y
otro con el corazón henchido de
silencio no se parecen en nada."
"En ocasiones cultivamos el
silencio con alguien. No por
ello dejamos de decirnos.
Respondemos, a veces, con un
elocuente silencio. No hablamos,
pero decimos."
"Escuchar con alguien es generar
posibilidades al silencio."
"Tal vez, en un sencillo lugar,
sin demasiados acontecimientos,
descubrimos que es agradable su
compañía. Y que no es que ocurra
nada deslumbrante, pero es tan
placentero que podría pensarse
que se está cómodo con él, con
ella."
"Viajar con alguien y disfrutar
de lo inclasificable de la
peripecia es ya decirse
conjuntamente, aunque nada se
hable al respecto. Volvemos tal
vez fatigados, pero con otro
aire, el que en común
respiramos. Nunca olvidaremos,
quizá no le olvidaremos. Porque
ya es memoria compartida."
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