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Citas:
"¿Cuánto tiempo aún podrá
contemplar ese rostro
invulnerable que siempre le
inspiró seguridad? La vida les
ha distanciado, llevándoles a
mundos diferentes y, sin
embargo, ¡Cómo echará de menos
la sombra protectora del viejo
roble!"
"Se ha traído su manta de
siempre, adelgazada ya por el
medio siglo de uso. Imposible
abandonarla; es su segunda piel.
Le ha protegido de lluvias y
ventiscas, ha sudado con él las
mejores y peores horas de su
vida, fue incluso condecorada
con un agujero de bala, será su
mortaja."
"Esfumada su figura en los
últimos tiempos, pero habitando
siempre el viejo corazón,
animándolo en cuanto reaparece
desde el pasado."
"En un diván no, pero en la cama
sí que cenábamos ella y yo, sin
más luz que la luna. La luna
resbalando sobre el mar como un
camino derecho hacia nosotros...
¿Para qué más luz? ¡Con
tocarnos, con besarnos...!"
"¡Todo es posible cuando sopla
el buen viento de la suerte!"
"En el pueblo los hombres no
tenemos hijos. Tenemos recién
nacidos, para presumir de ellos
en el bautizo, sobre todo si son
machos, pero luego desaparecen
entre las mujeres... Aunque
duerman en nuestra alcoba y
lloren: eso es sólo para la
madre... Luego sólo se notan
como un estorbo si gatean por la
casa, pero no cuentan hasta que
no les vemos llevar el asno del
ramal a darle agua o echar
pienso en el corral a las
gallinas: entonces es cuando
empezamos a quererles si no se
asustan del burro ni del
gallo... Y las hijas, aún peor:
no le nacen a uno hasta que
empiezan a manchar cada mes y
hay que andar con cien ojos para
guardarles la honra."
"¡Mira que necesitar libros para
criarle!... ¡Así no se enseña a
vivir, sino con las manos y con
los besos, con la carne y los
gritos...! ¡Y tocando, tocando!"
"Tu adelanto es que vas
aprendiendo lo principal de la
vida, niño mío: que o te haces
fuerte o te pisan el cuello."
"Tienen ojos y no ven; tienen
oídos y no oyen."
"Las mujeres no se comprenden
nunca, pero sus sorpresas son lo
mejor de la vida."
"Echa un buen trago de todo, que
siempre acaban llegando malos
pasos y lo que no hayas gozado
en su tiempo ya no lo puedes
gozar."
"Morir sería malo si después te
dieras cuenta de que no estás
vivo, pero como no te enteras de
que estás muerto, ¿qué más da?"
"Ya no me importará morirme,
porque lo que te enseñe no lo
podrás ya olvidar nunca."
"Somos la tercera edad. La
mejor, si se sabe vivirla."
"El tiempo se les pasa volando,
acogidos a esa isla de intimidad
que han creado para ellos en
medio del bullicio."
"Lo llevo tan adentro que es
como el corazón: uno se olvida
de él."
"¡Cuando piensas con el alma te
oyen!"
"En la vida sólo importan unas
pocas cosas. Eso sí, hay que
saberlas muy bien sabidas para
no fallar nunca."
"Siempre se puede, cuando
se quiere."
"Yo nunca dormí solo, tuve esa
suerte. Ahora sí, claro, pero a
los viejos nos acompaña nuestra
historia. Sí, tuve suerte."
"Mi suerte la tendrás tú, te la
dejaré con esta bolsita en su
tiempo. Tú ahora me la revives,
se me anima contigo el corazón,
resucitan los recuerdos, me
arden las ansias y las ganas...
Es el cariño, niño mío; que no
hay palabras, no, no hay
palabras..."
"A él también le extraña que, de
repente, lo tan ansiado parezca
recuerdo de cosa ya olvidada. AL
mismo tiempo siente un vacío;
como si le hubieran robado
algo."
"Siempre hay motivo cuando uno
quiere pelea."
"Dios no hizo bien las cosas:
deberíamos vivir tantas veces
como los árboles, que pasado un
año malo echan nuevas hojas y
vuelven a empezar. Nosotros sólo
una primavera, sólo un verano y
al hoyo."
"¡Cuando iba yo a pensar que el
hombre también florece! ¡Qué
sorpresas! Florece con la mujer,
claro, ésa es nuestra primavera
de verdad. A su lado nos abrimos
de noche como el dondiego, si
tienes suerte de encontrarla."
"Me hice partisano por ella...
Claro, si yo hubiera conocido a
los hijos de puta que la
torturaron, con matarlos de peor
manera todavía, pues en paz.
Pero no se sabía, cualquier
tedesco pudo haber sido. ¿El
único remedio?: hacerles la
guerra a todos, ¿comprendes?
Acabar con todos, y me junté a
la partida."
"¿Por qué la llamo pobre? Me
quería a mí y me consiguió.
Aunque ¿me tuvo de verdad? Ahora
pienso que no le di bastante."
"El peleador siempre está solo.
Asusta y todos se apartan. Hasta
con ellas, pasado el goce, me
quedaba solo... Hay algo más
para no estar solo; hay algo
más...!
"La muerte está ahí, al otro
extremo del pasillo, a la vuelta
de las esquinas de la vida."
"Si nos hubiéramos encontrado
antes no hubiéramos estado
maduros el uno para el otro. ¿Te
parece poco lo que tenemos? Pues
casi nadie lo consigue en esta
vida. Ni a nuestros años ni en
la juventud... Casi nadie."
"Ya está dado el paso
definitivo, ya el recuerdo deja
de ser nostalgia para ser
liberación."
"Tratar a las mujeres. Yo me
creía un maestro y que con
darles gusto iban ya bien
despachadas. Eso no cuesta nada,
al contrario, pero resulta que
no... ¡Me hubieran dado mucho
más si yo hubiera sabido!"
"El viejo piensa que entre dos
se llega mejor a la otra
orilla."
"Los silencios lo cantan todo,
son la vida entera de cada uno
resucitando, reconstruyéndose y
requiriendo a la otra para
completarse; son las existencias
de ambos abrazándose en un
trenzado de anhelos y
esperanzas."
"Olvida: fue como había de ser."
"Silencio de nuevo, sí, pero
¡cómo habla el tacto!"
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