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El invento del Ala Delta
nació en los años 40 de
la mano del empleado de
las Nasa Francis Rogallo.
Hoy es el instrumento
clave de un deporte,
aunque su función
inicial era actuar como
un paracaídas
maniobrable para la
reentrada de naves
espaciales tripuladas.

La barrita energética la
inventó el corredor de
maratones canadiense
Brian Maxwell por pura
necesidad. En 1983,
después de ganar 14
maratones, comenzó a
sufrir fuertes dolores
estomacales que le
obligaron a bajar su
rendimiento. Pero
Maxwell no se rindió y,
con la ayuda de un amigo
bioquímico, comenzó a
experimentar con
compuestos vitamínicos
que aumentasen
rápidamente el azúcar en
el organismo para dar
energía. El resultado:
las barritas.

En 1831, estando Edgar
Allan Poe en West Point,
la academia militar más
famosa de EEUU, el
escritor recibió las
instrucciones de
vestimenta para un
desfile en el que sólo
le pedían "cinto blanco
y guantes, con armas".
Divertido, Poe apareció
en el desfile vistiendo
exactamente lo que
reclamaba la carta:
guantes blancos y cinto.
Nada más. Fue expulsado
por impúdico.

Felipe II, tras anunciar
a uno de sus cortesanos
que había decidido
casarle, éste le
preguntó: "¿Dónde me
encontraréis mujer,
majestad?". "En Madrid",
respondió el monarca.
"Os tengo por hombre
entendido en mujeres,
alteza -apuntó el astuto
empleado-, y, ya que vos
habéis ido a casaros a
Inglaterra, Francia,
Alemania y Portugal,
será porque algo sabréis
de las mujeres de
Madrid. Conque no me
caso".

Madame de Pompadour,
dama de la corte
francesa y camarera de
Luis XV (1721-64) fue
coqueta hasta su muerte.
Cuentan que, intuyendo
que iba a fallecer
(sufría un cáncer
terminal), miró hacia el
cielo y le dijo a Dios:
"Espera un segundo".
Acto seguido, cogió su
polvera y se maquilló.
Quería morir bella.

El modismo Poner en la
picota, que equivale a
colocar a alguien en una
situación de máxima
dificultad, tiene su
origen en la época
medieval. Por aquel
entonces, en la entrada
de las poblaciones solía
haber un poste acabado
en punta -la "picota"-
en el que se exponía a
los reos para escarnio
público. Quienes estaban
en la picota lo tenían
realmente complicado.

Cuentan que, en cierta
ocasión, un alumno del
naturalista francés
Georges Cuvier
(1769-1832) se disfrazó
de diablo y fue a su
dormitorio gritando: "Cuvier,
Cuvier, ¡he venido a
comerte!". A lo que
Cuvier, sin inmutarse
siquiera, le respondió:
"Todas las criaturas con
los cuernos y dientes
planos son hervíboros.
Usted no puede comerme".
Y se volvió a dormir.

Dicen que Isaac Newton
adoraba a su perro
Diamond hasta tal punto
que, una vez, llegó a
fanfarronear del animal
delante de su amigo, el
matemático John Wallis,
diciéndole: "Diamond
sabe algo de
matemáticas. Hoy probó
dos teoremas antes de
almorzar". "Tu perro
debe ser un genio",
respondió Wallis, con
sorna. "¡Oh, me he
pasado un poco! El
primer teorema tenía un
error, y, el segundo,
una excepción
patológica".

Los búhos y las lechuzas
se distinguen por las
orejas. Los búhos tienen
lo que parecen orejas y
las lechuzas no. Aunque
lo curioso es que, en
realidad, ni unos ni
otros las tienen: los
apéndices de los búhos
no son más que penachos
de plumas sin ninguna
relación con la
audición.

Un fetichista japonés de
55 años fue detenido por
posesión de 4000 bragas
robadas. El caco en
cuestión llevaba 30 años
de ferviente actividad
coleccionista, robando
lencería de los balcones
de los vecinos.
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