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Hoy
encuentro,
temblando
ya y
vacía,
la
casa que
los dos
desperdiciamos
y
el vago
sueño del
que
despertamos
sin
habernos
dormido
todavía.

Acordarse
del agua
en la
sequía
no
hace
brotar ni
florecer
los ramos.
¿Dónde
estás,
dónde
estoy, y
dónde
estamos?
¿Qué
fue del
mundo
cuando
amanecía?

Hoy
me pasa el
amor de
parte a
parte.
Temo
encontrarte
y no
reconocerte.
Temo
extender
la mano y
no
tocarte.

Temo
girar los
ojos y no
verte.
Temo
gritar tu
nombre y
no
nombrarte...
Temo
estar
caminando
por la
muerte.
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